martes 10 de febrero de 2009

La carne de perro, un remedio camboyano


La carne de perro es el remedio contra hechizos, extrañas fiebres y dolores varios que padecen los camboyanos, que la compran en semiclandestinos puestos callejeros de Phnom Penh.


"Tiene que ser de perro negro, sin ninguna mancha. Primero secamos la carne y después la bañamos en vino blanco, antes de cocinarla", explica a Efe Sau Pleth, el propietario de uno de los chiringuitos que compiten por la clientela que acude a una callejuela cercana al Estadio Olímpico a comprar esos guisos.

"Es buena para la salud, da fuerza", asegura Sau, a la vez que ensalza que se trata de "una carne sin compuestos químicos, ni hormonas como las que se emplean en la cría de pollos o cerdos".


El propietario del tenderete mantiene que la pieza de perro proviene de las provincias, sobre todo, de Kompong Cham, donde la gente está mas predispuesta a deshacerse de sus canes a cambio de algún dinero o útiles para el hogar, como cubos de plástico.
"No hay ninguna granja, el que nos trae la carne va a las casas y compra los perros a la gente", explica.


El trozo más codiciado por sus supuestas propiedades paliativas es el pene de perro, por el que el que aquellos camboyanos más desesperados pueden llegar a pagar hasta 20 dólares, una cantidad respetable para la economía hogareña.


"El pene es bueno contra los hechizos de un mago", afirma el dueño de este puesto en el que también se alecciona la forma práctica para romper el conjuro "cuando una mujer quiere recuperar a su marido que ha sido embrujado por otra mujer"


"En estos casos lo que hay que hacer es poner unos trozitos de pene de perro en la comida", explica el tendero.


A pesar de que su consumo en Camboya es legal y está más extendido de lo que parece, la administración metropolitana intenta que no llame la atención con la finalidad de evitar las protestas de los activistas comprometidos con la defensa de los animales.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

todos los tacos callejeros en mexico son de carne de perro y la ssa lo sabe. no se de que nos sorprendemos